domingo, 28 de febrero de 2016

Honoris causa

Una suerte de obsesión académica sin precedentes se extiende entre los peruanos de toda edad. Aun cuando en sus orígenes fue visto como un asunto anecdótico, el hecho ha ido escalando en relación directa con la exhibición de diplomas, grados y títulos por parte de los involucrados en la presente campaña electoral y de uno de ellos en particular.



En opinión de los especialistas, estaríamos ante un fenómeno de compulsión colectiva refleja a partir de las virtudes que parecieran desprenderse de un doctorado obtenido a pulso en la distinguida Universidad Complutense de Madrid. Este mérito sin parangón, pero por encima de todo la firma de su Majestad Don Juan Carlos I estampada en el diploma que reconoce el grado, han devenido en la suma de las aspiraciones de nuestros connacionales.

Se sabe de jóvenes que en plena preparación para postular a una carrera de pregrado han abandonado sus estudios bajo el argumento insólito de querer optar directamente por un doctorado. "Repite todo el día doctor o nada, y por nada del mundo quiere regresar a la academia", declaró una atribulada madre al referir el caso de su hijo.

"En un par de años también seré doctora y qué lindo (sic) mi cartón tendrá seguramente la rúbrica de la reina Letizia. Pero antes quiero dejar en claro que mi propósito principal en el Congreso es el de poner coto a la muy mala costumbre de llamar doctor a cualquiera en este país. Plantearé una ley para que el solo hecho de decirle doctor a quien no lo es conlleve una severa sanción, ya lo saben", manifestó una ex congresista que abandonara la universidad en estudios generales y que ahora pugna por volver al parlamento en las filas del candidato doctor.

sábado, 20 de febrero de 2016

Utopía Perú 2051



La (verdadera) autoridad se respeta
En algún punto de los 3,000 km de autopista que se extienden de Tumbes a Tacna, un conductor que surca la vía a más de 150 km/h es detenido por la policía de carreteras. Con amabilidad, el oficial solicita la licencia de conducir y la documentación del auto. Con igual cortesía, el conductor pone en sus manos lo requerido. Si bien todo está en orden, el policía anuncia que impondrá una multa por sobrepasar la velocidad límite de 100 km/h. El conductor escucha atento y apenas pregunta por el plazo que tiene para honrar la penalidad. Eso ha sido todo y la circunstancia no es óbice para que ambos se despidan con un apretón de manos, sin billetito doblado de por medio.

Ese puerto existe
Uno de los principales destinos turísticos del Pacífico sur, El Callao amanece convulsionado por un crimen, el primero en más de una década. De momento el hecho se maneja con gran hermetismo, aunque ha trascendido que el móvil habría sido pasional. Famosa por sus encantadores malecones, restaurantes y recuperada arquitectura tradicional, la ciudad portuaria recibe alrededor de cinco millones de visitantes cada año, que valoran especialmente sus cebiches moleculares de futurista factura y la tranquilidad con que pueden desplazarse por sus añejas calles y avenidas.

Sí se pudo
Otrora conocidos como los "cuatro fantásticos", Jefferson Farfán, Claudio Pizarro, Paolo Guerrero y Juan Manuel Vargas rebosan de felicidad. Septuagenarios los cuatro, han logrado cristalizar un sueño que les fue esquivo durante sus años de actividad deportiva: clasificar a un Mundial. La satisfacción que comparten se debe al papel desempeñado en esta conquista por la Fundación Juguemos en Serio, constituida en 2025 y de la cual ellos son patrocinadores principales. "Siempre les dije a mis nietos que lo haríamos realidad y así ha sido", manifestó Pizarro tras el partido definitorio contra Bolivia. "Daremos mucho que hablar en Mozambique 2052", complementó Guerrero por su parte.

Nadine
Tras sucesivos e infructuosos intentos por retornar a Palacio de Gobierno, asegurando que su mandato durante el quinquenio 2011-2016 representaba suficiente credencial para recibir la confianza ciudadana, Nadine Heredia da un golpe de timón y de suerte a la vez. En alianza con Renzo Costa diseña una línea de agendas signature con sensores GPS que permiten a sus propietarios recuperarlas ante una eventual sustracción. En poco tiempo, las agendas Nadine se han convertido en un inusitado éxito mundial. "La verdad, esto era lo mío", declaró la señora Heredia luego de ser reconocida como la empresaria senior del año por la Asociación de Exportadores (ADEX).

sábado, 13 de febrero de 2016

Allí está el detalle




Aunque algo tarde, un candidato ha irrumpido en escena suscitando francas adhesiones en el nunca bien ponderado grupo de indecisos, planteando de paso serios dilemas en quienes tenían ya definido al depositario de su voto.

No se trata propiamente de un outsider -ese personaje mesiánico que por razones insondables espera este país desde tiempos inmemoriales- sino de alguien que parece encarnar rasgos ajenos al quehacer político nacional, a saber: sosiego, buen juicio, ausencia de prontuario policial, honorabilidad y honestidad. Decencia, en una palabra.

Sin embargo, lo que a todas luces tiene fascinados a sus seguidores es el hecho de que este candidato calce los zapatos sin medias, una ventaja competitiva que en ningún caso debe ser desestimada. Hay quienes lo han comparado en las redes sociales con Julio Iglesias, cuyo gusto equivalente alcanzara dimensiones de moda durante la década del 80. Quien también tenía esta costumbre en ocasiones casuales era García Márquez, que además creó a partir de ella un axioma que pocos se atreven a objetar: que las medias son un desastre a la hora de hacer el amor.

En fin, habida cuenta de que la campaña entra en la recta final, sería una negligencia de consecuencias imprevisibles que el candidato en mención mostrara algún día sus pies cubiertos con medias. El genuino detalle de no utilizarlas -que desde la óptica del meta lenguaje corporal puede interpretarse como un acto de transparencia- le ha granjeado simpatías que fácilmente se traducirán en votos. Cuidado entonces con romper el encanto, aun si pasara a segunda vuelta y las cosas debiesen definirse en los invernales días de junio.

sábado, 6 de febrero de 2016

Basta ya de fotos



Tres son los principios que guían a los miembros de la sociedad secreta Basta ya de fotos. Primero, sin menoscabo de la libertad de fe de quienes la integramos, un legítimo celo por la figura -tanto propia como ajena- cuyos fundamentos más hondos se encuentran en el precepto bíblico de ocultarse y desaparecer, o sea, un ejercicio de perfil bajo que en tiempos en que la (sobre) exposición demanda apenas un clic debe representar para muchos un perfecto disparate.

Sigue a esta premisa una idea que bien podría haber pasado de moda: pudor. Y no solamente en la acepción que lo vincula al recato de orden carnal, sino en el de una frente a la cual la falta de decoro deviene en inocente desliz: la banalidad, entendida como la debilidad por registrar imágenes sin motivos valederos o, más preocupante todavía, la de aparecer en ellas sin ton ni son.

Acaso inspirado en el pensamiento del gran Borges, quien sostuvo que los espejos y el acto copulativo son innobles porque reproducen a la especie humana, el tercer principio sugiere detener el alocado afán de la gente por multiplicarse a través de las imágenes. Damas de todas las edades, pongamos freno a la compulsión de estirar el brazo o acoplar un extensor al celular para perennizar un encuentro de amigas en un baño público. Y a los temerarios que acometen hazañas como la de registrar sus dos segundos al lado del vacío, en verdad les decimos que reserven la adrenalina para mejores causas.

Son varios los estudios que a partir de este afiebrado culto visual han encontrado en él un origen rayano en lo clínico. Así, la Universidad de Arkansas ha determinado que aquellos que publican constantemente fotos en las redes sociales tienen problemas de inseguridad y muy poca autoestima. Una lógica apresurada los lleva a pensar que para ser aceptados nada mejor que subir secuencias fotográficas desde los mejores ángulos. La secuela de “likes” cumplidores podría complicar aún más el cuadro.

La sociedad secreta Basta ya de fotos nada tiene contra la fotografía, maravilloso invento gracias al cual es posible atesorar valiosas evidencias del planeta que habitamos y de seres cuyo paso por él ha valido la pena. Aunque sabemos que la tarea será compleja, deseamos que en honor de la memoria de Daguerre y Niepce estos postulados sean entendidos y que la próxima vez que alguien le proponga un selfie se detenga por un momento, tome conciencia de que podría ser prensa de una patología de indeseables efectos y decida sabiamente desechar el impulso de robar cámaras.